El acto comenzó con una oración para poner en manos de nuestra
Buena Madre a los jóvenes que participaron y participarán del
Centro de Alumnos Ercillanos. José Levimil y Mauricio Arenas
oraron por nuestra comunidad, sin olvidar a los damnificados por
el terremoto y a las familias de los mineros atrapados en el
norte.
David Herrera, jefe del Departamento de Cultura,
se dirigió a los presentes, instando a la nueva directiva a
tomar sus funciones con mucho ánimo, y que “el cansancio sea una
señal de que se está haciendo un buen trabajo”. Luego, cada jefe
saliente de los departamentos saludó a sus sucesores.
Como es tradición, el tesorero Tomás Novoa entregó las llaves de
la caja a quien asume esta labor por el nuevo período: Felipe
Viné. También, la mesa directiva obsequió al nuevo CAE un cuadro
con la imagen del poeta Pablo Neruda.
En su mensaje a los jóvenes, el Hno. Jesús
Triguero señaló que el CAE es una “escuela de aprendizaje”, e
invitó a la nueva directiva a realizar un proyecto balanceado,
que incluya todas las áreas, en pos de mantener la excelencia
educativa que caracteriza al IAE. También los instó a tener los
ojos abiertos a lo que ocurra en el colegio y en el país,
destacando la rápida respuesta de los muchachos luego del
terremoto.
En su primer discurso, el nuevo presidente Felipe Fuentes
aseguró: “Tengo la fortuna de contar con un gran grupo de
personas en mi entorno (...) De la mano de ellos lograremos
concretar y solidificar el proyecto de una familia marista más
unida, una familia ercillana capaz de ser un agente de bien”.
En la ceremonia contamos con la presencia de
representantes del Centro de Padres, a quienes el Hno. Jesús
felicitó por su “lección de participación”, al acompañar a los
jóvenes en este acto. Para cerrar, la mesa directiva saliente
pidió a los presidentes de curso — presentes también en el
evento — que colaboraran con el CAE, así como ellos esperan la
ayuda de sus compañeros para concretar sus proyectos.
Participación en el ESCAM
Una de las primeras actividades de la nueva directiva fue
asistir al Encuentro Sectorial de Centros de Alumnos Maristas.
En la primera semana de agosto viajaron a Curicó para compartir
sus experiencias con otros jóvenes.
En la oportunidad pudieron participar de charlas del Hno. Álvaro
Sepúlveda, de Benito Baranda y de Felipe Cubillos. También
tuvieron la oportunidad de ir a la localidad de Sagrada Familia
para ayudar a los damnificados por el terremoto.
“A nosotros nos llegó un mensaje muy claro,
luchar por nuestros sueños, soñar lo imposible, porque aunque no
lo alcancemos, haberlo intentado será más valioso que el no
haberlo hecho”, señalaron los jóvenes. Agregaron: “Es una
motivación extra para este año que viene, un llamado a dar lo
mejor de nosotros en todo momento y por todos”.